miércoles, abril 18, 2007

Bla bla bla bla...tutututu

Definitivamente comenzó el frío.
Nada que hacer.
Y el frío más estar chata es la sensación más incómoda de la temporada otoño invierno 2007.
Es como tener los pies mojados.
Oh, por cierto. El domingo, en el vive latino, junto con mi amiga Pantoja metimos los dos pies, es decir 4 pies en total, al barro. Fue asqueroso. Ibamos caminando normalmente por el Club Hípico y de repente el pasto se transforma en pantano y nosotras en dos ridículas con las patas mojadas. Guácala. Patas mojadas, heladas y embarradas.
En fin.
De ahí todo se puso mal. Me dolió la cabeza y debe ser porque cuando me estreso lo primero que me duele es la cabeza. Después la guata. Y me dan ganas de romper cosas.
Mi ira es incontrolable, tengo una cabeza estúpida.
Pienso y pienso huevadas.
Nunca estoy tranquila, ni en mis sueños.
Bueno, así soy.
La cosa es que por ser intranquila es que me chateo. Que curioso que chatear y chatear sean diferentes. Chatear de msn y chatear de cansarse, hastiarse.
Curioso.
Bueno.
Estoy que casi termino un book. Mi book, perdón.
Y para no mandar puras cosas fomeques en word, lo hice en html.
Liiindo.
Pero pucha que cansadora la lesera.
Además, nunca estoy conforme. Siempre quiero más y más y más.
Mejor, mejor y mejor.
Cuando a veces las cosas ya están bien. Simplemente bien.
Yo siempre pienso que pueden estar mejor.
Lo que es cierto.
Pero a veces es absurdo.
Como perseguirse uno mismo.
Que tontera.
Bueno, ya que está casi terminado y que la voz experta de mi hermano Pecé lo encontro lindo y de todo mi estilo, sólo me falta agregarle unas cosas y quitarle otras.
Leo también lo encontró choro pero siempre se fija en aquellos detalles importantes que mi cabeza de pajarito no focaliza. No pienso, no pienso.
Él si. Y eso es bueno.
Así que me falta a,b y ce y estaría.
Y mañana termino a,b y c. Si o si.
A veces pienso que una está en este mundo para ser miles de cosas, no sólo una.
Y también pienso que quizás es mejor hacer una porque yo estoy haciendo mil cosas que no sé por donde terminar.
Dibujo, cuento, book, idea, idea, idea.
Ahora se me ocurrió una super idea. Para variar, es complicada. Pero la haré.
Ya tendrán noticias.
Y, viva el amor.
C'est tout.
Ahora lo verdaderamente importante:
Nayra es lo más lindo de la vida, como un castorcito guardapelusas, hace gestos, llora, ya está ubicando las figuras en su radio espacial (que manera más fea de decir que ya está distinguiendo a la humanidad), todos están fascinados, le toco la pera y la arruga, huele rico y único. Y se tira flatitos apenas perceptibles.
Es linda. Very linda.
Y dicen que se parece a mi. Mmmm.
Bueno que feo cachiporrearse.
Oh! el lunes fui a la avant première de la Ciencia del Sueño. Hermosa. HERMOSA.
Pucha Monsieur Grondy laissez- moi être votre actrice.
Algo con el amor tiene este francés.
Con el amor que no flaquea, con el amor imperfecto.
Con la imposibilidad de amar pero hacerlo igual.
O, con el amor que sobrevive, se acaba y sobrevive.
BLA BLA BLA.

lunes, abril 09, 2007

Nacer rima con Ser

Ser.
Tantas conjugaciones de ser. Tantos modos de ser. Tantas causalidades del ser. Tanta teoría sobre el ser. Tantas cosas que ser.
Ser.
Una mañana se nace, se nombra, se viste y se vacuna. Se come la primera comida, se toma la primera bebida, se escribe la primera letra. Y se es.
Yo cuando pequeña no pensaba en ser. Uno no piensa en ser. Uno es lo que es, construye el ser con canciones, zapatos, vestidos, parches, juguetes, colores, heridas, monos animados, porrazos, pizarras, calcetines gastados.
Un acto inconsciente, rápido, total.
Un acto total.
Ser.
Una pregunta ¿quiénes soy?
Una canción Let it be.
Una promesa Yo seré.
Y el tiempo pasa y se construye el ser con tantas pequeñas cosas, con lo más inevitable de todo, con aquello que escapa de nuestro control y que se queda pegado por siempre como el peor chicle en los zapatos: los afectos. De eso no se escapa, eso no se evita, eso está ahí a la vuelta de la esquina, debajo de una piedra, inclusive en una película que te rompe el corazón y no puedes olvidar jamás, como al primer pololo o a la amiga que se fue o a la arena dentro de las zapatillas de aquel hermoso verano del 97.
Eso es ser. Ser es lo que uno posee y no puede dejar de poseer. Es lo que permanece inmóvil, imperecedero. La mirada, la manera de reaccionar, de querer y de odiar.
Y finalmente uno es porque el otro es también y todo es una cadena de seres que se unen y desunen y dejan rastros primitivos, como las huellas en las cavernas.
Como si el corazón fuera una caverna donde permanecen dibujados los símbolos de una vida vivida.
Ser, ser, ser.
Nacer y ser.
Se es inmediatamente cuando se nace.
Ser es vivir y vivir es contar los pasos de la micro a la casa y dejar una caluga a medio masticar.
Y todo lo demás.
Nació Nayra. O sea, Nayra ES.

lunes, abril 02, 2007

Y tu.

Y tu.
Que me miras con esos ojos que son como dos enormes y profundos y largos puentes que me llevan a un camino tan desconocido pero tan acogedor.
Y tu.
Que hablas y callas y entremedio una música suave, deliciosa, el meta silencio, que me habla más de ti que tus propias palabras.
Y tu.
Que estás, que siempre estás aunque no estés estás y es eso verdaderamente estar. Cuando incluso la distancia y su vacío son materia y las siento en mi piel.
Y tu.
Que no hay película que se parezca un poco a esto que vivo contigo.
Y tu.
Que guardas chocolates en tu mochila y me los regalas aplastados y tienen el mismo delicioso sabor y yo entiendo ahí que hay muchas formas de amar y que un bombóm machucado nunca deja de ser bombóm

martes, marzo 27, 2007

hiver

Botas y mucho café.
Eso soy yo hoy día que llueve y hace frío.
Sé lo que viene de ahora en adelante: manos congeladas y capas de ropa impidiendo movilizarme con naturalidad.
Siento que necesito el frío para disfrutar del abrazo, del abrigo, de las sopas.
Como el verano es esencial para valorar la sandía helada, el pacífico gélido, las baldosas frías del baño.
Pero, indudablemente el invierno tiene otra textura emotiva. Una cosa así como nostálgica, demasiado personal e íntima. Casi como si el corazón hivernara y todo sentimiento exhuberante no estuviera permitido o no alcanzara la dosis necesaria para salir a flote.
Sigo siendo feliz y sonriente pero ahora hay kilos de nubes grises sobre mi cabeza que no colorean del mismo modo y los atardecer duran menos que un candy.
Ni que hablar del invierno playero.
¿Hay algo más delicioso pero más triste que un atardecer invernal en el litoral central?
Un enorme océano que pareciera cantar el mismo bolero todos los años, y una enterrada en la arena y en el chal recordando nada pero con la secreta sensación que en ese recordar supuestamente vacío están todos los recuerdos de todos los inviernos playeros, unos sobre otros, una sumatoria de besos furtivos, abrazos apretados, vino navegado que en resumidas cuentas hacen que sólo un sentimiento aflore: la nostalgia.
Que sólo se vea la piel de las manos y de la cara no es menor. Es una estación de evocaciones más que de encuentros directos.
Yo vivo el invierno dividida: muerta de frío pero viva de emociones.
Ahora tengo un poco de tos y los dedos de mi mano medios congelados pero creo que esperé este momento desde hace tiempo.
Volver a sentir la punta de mi nariz helada mientras mi cuerpo se entibia con un café y un abrazo.

domingo, marzo 25, 2007

guau

Me acuesto en el suelo del patio, me llega sol en la cara.
Me acuesto en el suelo y llega la Princesa.
Con su hocico canoso, sus ojitos de aceituna, su mirada limpia y honesta.
Y ella, que no se si me entiende o no, me mira tan profundamente
que me da un poco de paz.
Una paz diminuta, apenas perceptible.
Una paz que no me sirve de mucho.
Pero pienso que la Princesa de algún modo u otro
como que sabe lo que siento
y se acerca
con su hocico canoso
y se acuesta a mi lado
dandome esa diminuta

imperceptible
ansiada
paz.

sábado, marzo 10, 2007

Arizona Drink Arizona


En esta vida sé cuáles son las cosas que me hacen feliz.
Unas más profundas, otras más superficiales.
No soy exigente con la felicidad.
Y bueno, caminando por Patronato encontré algo que me dio mucha dicha en un viaje que hice unos años atrás.
Pensé que nunca más lo iba a tener cerca mío.
Pensé que jamás volvería a sentir ese placer.
Pero no es así.
En un supermercado coreano encontré una de las bebidas más deliciosas que he probado en la vida.
Nada se compara a la cerveza Saint Louis de guinda pero este
Té verde, con Ginseng y miel de la marca Arizona, es insuperable.

¡¡¡Bendito sea Patronato y el Boba!!!

Visita el sitio de Arizona Bever






miércoles, marzo 07, 2007

chanson sans thèorie

Je ne sais pas que j'ai dans mon tête.
Je ne sais pas que j'ai dans mon tête.
Ça pourraît être mon chanson.
Ça pourraît être mon prènom.
Il y a beaucoup de thèories pour parler
des choses que l'être humaine ne peux pas exprimer.
Mais quand la thèorie c'est finie
començe la chanson.